Cuando aumentan los pedidos, las demoras suelen aparecer antes que las soluciones. Medir cuánto tarda cada etapa ayuda a mejorar sin exigirle al equipo que corra todo el día.
La velocidad sostenible nace de un proceso claro, no de trabajar apurado.
Divide el proceso
Separa recepción, búsqueda de productos, armado, control y despacho. Si registras inicio y fin, descubrirás qué etapa concentra la espera o los errores.
- Ingreso: hora en que se confirma el pedido.
- Preparación: tiempo real de búsqueda y armado.
- Control: revisión de cantidades antes de entregar.
- Despacho: momento de retiro o salida del envío.
Conclusión
Medir tiempos permite fijar promesas realistas, ordenar prioridades y entregar mejor. Empieza con una semana de datos y corrige el paso más lento.
